lunes 24 de febrero de 2020 - Edición Nº446

Literatura | 7 ene 2020

LIBROS

Artistas locales plasman la cultura fueguina en obras literarias


Se encuentran disponibles en librerías o al contactar a los autores, los libros Myske, la cazadora; y Zink City. Dos obras que son completamente diferentes que contienen un fuerte sentido de identidad cultural fueguina y mucha fantasía. El autor y co-autor de estas obras literarias, Federico Rodríguez quien ya trabajó junto a Omar Hirsig en proyectos como El Origen del Viento, Leyendas de la Tierra del Fuego, estuvo como invitado en la realización de los textos de Bestiario de América de Jorge Bernard. Además, trabajó en la corrección de Mi Sangre Yagan de Víctor Vargas Filgueiras.

Nuevamente, junto a Hirsig en Revista Caleuche. Myske, la cazadora, es la primera novela de ficción, que encara por su cuenta y con un relato completamente distinto: “este proyecto había empezado, creo que en el verano del 2016-2017, y lo escribí de un tirón. Me había inspirado mucho en un libro de Anne Chapman que se llama Los Selknam que habla mucho sobre el lugar de la mujer en la sociedad selknam y un poco también, por el hecho de que nunca había trabajado un personaje femenino”, declaró el autor.

El proyecto demandaba un nuevo enfoque y un nuevo público: “me puse ese desafío pensando en que sería interesante; quería algo apuntado a un público no infantil, pero de 11 o 12 para arriba. Tiene algunas cosas fuertes la historia, pero es bastante familiar. Después me enteré que los padres, pasados los 8 años no les compran más libros a los hijos, por eso me puse a pensar si había elegido bien”, bromeó Rodríguez.

En Myske, la historia gira en torno a una nena que, mágicamente viaja a la época en que los selknam habitaban la isla, y quiere ser cazadora: “Allí se encuentra primero con una vida totalmente distinta, y después con todas las trabas y cuestiones que por su género le impedirían llegar a ese estatus social”.

El libro está ilustrado por Rodrigo Crespo. Myske, es un nombre que encontró en la lectura de un libro de Beauvoir, y desde la concepción, la idea estuvo influenciada por un cambio de paradigma en relación a la mujer, la igualdad de derechos, y aún en su propia hija: “Era algo distinto, tener que cambiar algunas cosas. Porque la verdad es que yo siempre imagino un lector como yo. Y acá tenía que pensar en un lector más joven. Quería que el relato tenga otro ritmo. Es un libro de 90 páginas, pero son párrafos chicos, pensado para dar la sensación de que se avanza fácil en la lectura. No es un libro grande, es portable, es lindo de ver y tener; y el arte de Rodrigo le da una especie de dulzora que es un trabajo para nada oscuro. Para salir de lo que solemos hacer”, detalló Rodríguez.

“Tengo una alumna que es más o menos de esa edad, a que le di a leer el libro, como testeando. Ella lo leyó, me dijo que le gustó y y que después de leerlo quería saber más sobre los selknam, así que me sentí satisfecho. Y es una invitación a eso. Porque está la comunidad, y hay un montón de fuentes que no tienen que ver con la literatura, pero que el arte de alguna manera te lleve para ese lado me parece bueno. Además, es la primera vez que escribo fuera de la leyenda, es una recreación más que nada de las costumbres, de lo cotidiano en lo social; desde la ficción por supuesto”.

Viejos hábitos

En Zink City, la novela gráfica que publicó junto a Omar Hirsig, Federico Rodríguez, admitió que el lector encontrará un producto característico de la dupla: “Ahí volvimos a todas la mañas que ya teníamos. A las parodias, el terror, el policial, y la ciencia ficción”, dijo.

El libro además, está dedicado a Cani Soto, el artista plástico chaqueño que residía en Ushuaia y falleció en 2019: “Lo pusimos en la dedicatoria, no solamente por cariño, sino porque un poco la idea fue de él”.

En un momento, Soto, les había enviado (a Federico y Omar) una foto de la imagen del Padre Zink que se encuentra en una rotonda de la ciudad de Ushuaia: “Es una imagen que recuerda mucho al comic de Frank Miller, porque está muy contrastada y en blanco y negro. Él nos mandó la foto, medio jugando con el nombre, y el zink de los techos de las casas, además del apellido del padre Zink; con la leyenda Zink City. Eso salió en la revista Caleuche Nº 1. Además de a modo de homenaje, y quedó ahí”, relató el escritor.

Poco tiempo después, empezaron a llegar mensajes preguntando cuando iba a salir la saga de Zink City: “Y bueno, vamos a escribirla”, pensaron.

“La idea era poner al padre luchando contra demonios, apariciones; siempre con la cosa medio gauchesca. Nosotros, además, somos exalumnos de la Misión, entonces hay un poco también de jugar con recuerdos de la adolescencia”.

El libro está divido en tres partes: “La primera, son historietas. Casi todo lo hicimos con Omar, hay una colaboración de Cani Soto. La segunda parte son cuentos, muy marcados por la parodia. Los textos son míos e ilustrados por Omar Hirsig. La tercera parte se llama demonología, e hicimos algo bastante común en los libros de historieta. Que es llamar a otros artistas plásticos para dibujen inspirados en la historia. Omar se contactó con 10 artistas, casi todos fueguinos, y lo único que les dijo es que tenían que dibujar al padre Zink peleando contra un demonio. Y a razón del dibujo, nosotros armábamos la historia. Estos relatos breves, además fueron adaptados para un radioteatro.

Los artistas que participaron son: Jorge Bernard, Cani Soto Diego Pérez, Ever Sapata, Wilson, Rodrigo Crespo, Gabi Khun, Maxi López, Chelo Candia, Tono Wasover. Ambos libros están disponibles en librerías de Río Grande, Ushuaia, y de Buenos Aires.

(Fuente: Diario El Sureño)

 

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